Estos hechos sucedieron cuando nos reunimos en vacaciones familiares en una casa playera de la familia, con muchos cuartos, tantos que quedaban vacíos la mayoría, pues por aquella vez fuimos mi esposa, mi hijo de 7 años y mis dos sobrinas, de 12 y 10.
Si uno recuerda los juegos de niños se da cuenta que no son tan inocentes, a mis treinta y tantos años recordé como era jugar al medico con los primos y como comenzábamos a explorar nuestra sexualidad, aquella tarde en que mi esposa estaba cocinando en el piso de abajo y yo arriba buscando a los niños me quede escuchando como jugaban.
Recordé como con mis primas jugábamos al doctor, nos tocábamos todo, bueno yo era unos años mayor pero cuando entre a ver sigilosamente que hacían observe a mi hijo con su trajecito de baño abajo y mis dos sobrinas le daban besos en su pene, entre todo lo que paso por mi mente deduje que mi hijo no sabia lo que pasaba era muy niño para saberlo, para el era solo un juego como los que yo tuve alguna vez incluso ni siquiera debía tener una erección y ellas en fin que eran también unas niñas….no sabia como interrumpir esa situación tan incomoda para mi