Aldana era la unica hija de un matrimonio de clase alta y vivio una vida de lujo y felicidad hasta que a los diez años su madre fallecio por una enfermedad terminal.
Nunca se le conocio otra mujer al padre de Aldana ni tampoco interes alguno por tenerla. No era el tipico viudo triste y deprimido, pero jamas volvio a estar con alguien.
Aldana sintio la muerte de su madre y sufrio mucho el primer año de ausencia, pero luego, como es tipico entre los niños de esa edad, logro superarlo y salir adelante.