Antes de comenzar, si no lo habéis hecho, os recomendaría leer mi anterior relato titulado “Amor de hermana, amor de puta” (https://www.imagenobscura.com/2020/05/amor-de-hermana-amor-de-puta.html), donde cuento lo sucedido con Miriam, mi hermana mayor, que precede justo a todo lo que relataré a continuación.
Chantajista, manipuladora, mentirosa, malvada, odiosa y un sinfín de calificativos similares que nunca serían suficientes. Así podría definir a Alexia, la menor de mis dos hermanas. Siempre me faltarían detalles y la única forma de obtener una visión más realista de lo que me hizo pasar durante mucho tiempo, sería vivir ese martirio en primera persona. Pero teniendo en cuenta que no es posible, os contaré la historia lo mejor que pueda.
Aunque tenía la suerte de que Miriam me alegraba cada día con el simple hecho de tenerla cerca, y más con lo último que nos había sucedido, la convivencia con Alexia era de todo menos fácil. Demasiado duro soportar a una niñata malcriada, que delante de nuestros padres y el resto de la gente era de una forma, pero conmigo y mi hermana mayor era todo lo contrario, pues nos hacía la vida imposible con sus chantajes y mentiras para conseguir todo lo que quería.
Había tenido una semana un tanto cansada. Era viernes y ese día ella saldría por la noche, mis padres se irían a cenar con sus amigos y Miriam… bueno, no sé qué planes tendría pero necesitaba hablar con ella y entré en su habitación.
