A veces vamos de compras con mamá, pero hoy hemos decidido ir nosotros solos, porque sabemos muy bien que haremos algo más que mirar blusitas y faldas. Hoy vamos a follar en el centro comercial. Te he dicho que te vistieras de la forma que a mi me gusta y tu, mi niñita puta, me has hecho caso, como siempre.
Se te ve guapísima con tu faldita a cuadros, cortita, ligera y tu blusita que deja el ombligo al descubierto, es tan evidente que no llevas nada debajo que tus pezones marcan la tela como dos garbanzos. Lo que no es tan evidente, pero yo lo sé, es que tampoco llevas nada debajo de la falda, y lo sé porque antes de entrar en el coche te he mandado que la levantases para comprobarlo. Verte ahí, en medio de la calle, con tu falda levantada y enseñando el coñito depilado a todo el que pasaba ha sido suficiente para ponerme la polla tiesa al momento, las ganas de follarte ahí mismo han sido increíbles, tanto es así que cuando hemos entrado en el coche me he sacado la polla y te he pedido que me la chuparas, lo haces tan bien, me das un gusto tremendo, me ha costado concentrarme en la conducción mientras notaba tu boca, tu lengua, repasando la cabeza y deslizando arriba y abajo, bien húmeda, a punto he estado un par de veces de llenarte la boca de leche, pero me he aguantado porque se que correrme en tu coño o en tu culo va a ser mucho mejor.