Mientras estudiaba en la universidad, pase dos años viviendo solo en un departamento que me había arrendado mi padre. Era espectacular vivir solo, pero eso cambio, cuando mi hermana menor, egresó del colegio y se fue a vivir conmigo.
Aunque mi relación con mi hermana era muy buena, la idea no me gusto mucho, ya que era habitual que llevase a alguna amiga o compañera de universidad a mi departamento, donde lo menos que hacíamos era estudiar. Ahora con mi hermana ahí, esa ventaja se me limitaba a esperar que ella estuviese en clases o viajara a nuestra casa.
Sin embargo, pasado un tiempo, comenzamos a acostumbrarnos el uno con el otro. Por mi parte era agradable que el departamento. Estuviese mas limpio y ordenado, aparte de que ella cocinaba muy bien. Pero nuestro problema se presentaba en las mañanas, cuando ambos entrábamos a la misma hora, y chocábamos en el baño. A las finales quedamos que no cerraríamos con llave la puerta, ya que mientras el segundo se bañaba, el otro podría lavarse los diente, peinarse, etc.
Por lo general era ella la que se levantaba primero y se duchaba, y cuando salía a su dormitorio a vestirse, yo aprovechaba de meterme a la ducha. Mientras ella se pintaba, yo estiraba la mano, sacaba la toalla y me cubría dentro de la ducha, bueno, ella igual.
