Ese ha sido un día particularmente activo. Activo y desordenado, ya que a sus padres se les ha ocurrido contratar a unos decoradores que han dado vuelta la casa. Después de reamueblar y pintar la cocina y el comedor diario, la han emprendido con el living comedor y un dormitorio que está junto a él y ella, con sus padres y hermano gemelo, han sido confinados a dos de los cuartos en medio de un hacinamiento espectacular de muebles y accesorios de las otras habitaciones.
Acostumbrada a dormir sola, le cuesta compartir la cama con alguien, aunque sea su hermano. Además, la noche calurosa no ayuda a que se relaje y ya ha tenido que levantarse dos o tres veces a tomar algo fresco y a orinar. Por suerte y como los padres no están porque han salido a comer un asado con amigos del club, ha podido colocarse una de esas largas camisetas con las que se siente totalmente cómoda pero que su madre le tiene prohibido usar como camisón porque dice que es como si estuviera desnuda.