– hola
– hola, por quién preguntas
– por nadie, he llamado al azar y has salido tú
– muy bien, adiós
– espera, no cuelgues
– qué quieres
– hablar un poco, ¿puedo?
– bueno, un poco, pero voy a colgar enseguida
– vale, solo un poco
– te dedicas a hablar así sin más, al primero que se pone al teléfono
– es la primera vez que lo hago, llevo tres intentos y al tercero has salido tú
– pues qué divertido…
– no sé, pero me ha dado por ahí
– pues encantada de haber hablado contigo, adiós
– espera… que todavía no ha pasado ni un minuto, concédeme por lo menos cinco minutos, anda…
– te concedo tres y cuelgo
– vale. Tienes voz de joven ¿Cuántos años tienes?
– sí… y yo voy y te lo digo, pero qué te has pensado
