En el contexto de una situación familiar complicada, tener encima una tía como Mariela era como la cereza de un postre exquisito que uno jamás podrá degustar.
Mariela era una mujer "Barbie" de esas que se ven en la TV ó en las revistas de modas. Cualquier hombre del mundo sabe que existen, sueñan con ellas pero comprenden que son solo una foto en un papel o una fugaz imagen en sus retinas.
Aunque de tanto en tanto aparece en las páginas policiales de los diarios algún enajenado que no entendiendo bien de que lado está untada la mermelada, es arrestado por acoso sexual de tipo demencial (El loco que asediaba a Jeri Ryan ó el anormal que persigue a Venus Williams por los torneos de tenis del mundo).
Por un momento pónganse en mis zapatos y traten de imaginar lo difícil que es tener a una hembra de esas relativamente cerca, saber que hablan, que conocen tu existencia ,que saben tu nombre y que aún así no hay la más remota posibilidad de figurar dentro de sus deseos sexuales.
