Antes de pasar a escribir este relato, quiero contaros algo de mi vida para que conozcáis algo sobre mi..
Yo nací en una pequeña ciudad del norte de España, mi padre era catedrático de Instituto y cuando yo tenía 14 años nació mi hermana Verónica.
Con 18 años Rodrigo y yo nos hicimos novios y a los 20 me casé con el. A los tres años de matrimonio en accidente de automóvil, me quedé viuda y dos años después a mi padre lo trasladaron a Madrid. Yo me quede sola, no tenía ningún problema económico, mi familia política gozaba de muy buena posición, yo había heredado de mi marido tres pisos y una participación en el negocio familiar y vivía francamente bien. La familia de mi marido, me adoraba y me traían en palmitas.
Os preguntaréis como una chica sana y normal con 23 años puede vivir sola sin sexo después de haberlo probado durante 3 años y os diré que a pesar de esos tres años quizás yo era bastante inocente. Rodrigo había sido el único hombre de mi vida y habíamos gozado de una vida sexual plena, aunque debo de reconocer que poco variada, posiblemente porque dada nuestra juventud nuestra pasión se satisfacía con la única relación pene, vagina. Quiero decir que no hubo ni sexo oral, ni anal.
